Gaia Host Collective

Posted on julio 11th, 2007 in Casos,Digital,Innovación,Medioambiente,Modelo de Negocio,RSE by Ariel Vercelli

Pablo Rizzo nos envió hace unos minutos a la lista de Negocios Abiertos información sobre Gaia Host Collective. El proyecto es un emprendimiento comercial abierto [como una SRL] que ofrece servicios de hosting y dominios pero que es llevado adelante por sus trabajadores y está basado en un fuerte compromiso social y ambiental. El 70% de su energía es eólica y/o solar y sus oficinas centrales están ubicadas en una ecovilla en Shutesbury, Massachusetts [con servidores en Boston y backups en San Francisco]. Entre los puntos salientes de su bien interesante responsabilidad social empresaria se destacan:

“Our office is located at an ecovillage and generates 70% of its energy from on-site solar and wind power systems. We match our expenses for grid purchased electricity and grant those funds to local renewable energy projects. We purchase our computers from used sources as much as possible. We only use 100% recycled paper and minimize our total paper consumption. We consider the environmental impact of the actions we take, as a business and as individuals, and strive to minimize their effect. Some examples of this include eating organic, driving cars that run on biodiesel and vegetable oil, bicycling to work, walking to work, growing our own food, and generally minimizing our consumption.”

Los negocios cerrados/privativos y los derechos de los usuarios

Posted on mayo 26th, 2007 in Casos,Conceptual,Digital,Economía,Internet,Modelo de Negocio,RSE,Software,Tecnología by Ariel Vercelli

Hace tiempo leí en el sitio de Jorge Ringenbach que el dueño de una laptop Dell [David Mitchell] había conseguido que se le reembolsara el dinero por el no-uso [rechazo de opción de uso] del sistema operativo Windows XP que venía por defecto en la compra de la computadora. El comprador, un programador open source, quería utilizar GNU/Linux y logró que la empresa fabricante le devolviera el dinero. Hoy me encuentro una noticia en El Mundo de España, ‘Casado con Windows‘, donde se describe una situación similar pero con una computadora Samsung X05:

“MADRID.- A veces es difícil cumplir con la ley. Paco Rivière, profesor de instituto, consultor de Nuevas Tecnologías y formador en TIC del departamento de Educación de la Generalitat catalana, lleva casi dos años intentando devolver el sistema Windows XP que venía en su nuevo ordenador tal y como le obliga la licencia del programa. Ha llamado a todas las puertas para conseguir que le reembolsen el dinero a cambio. La última puerta es la del juzgado.”

Aparentemente la gente de Samsung está analizando el caso. Sin embargo, lo que queda claro que esta forma de hacer negocios comienza a degradarse lentamente. Esta semana fue noticia que Dell comienza a vender computadoras con el sistema operativo Ubuntu GNU/Linux preinstalado [ver también, 1, 2, 3 y 4].

c,mm,n [common]: ahora con más páginas en inglés

Posted on abril 20th, 2007 in Casos,Economía,Innovación,Medioambiente,Modelo de Negocio,RSE,Tecnología by Ariel Vercelli

cmmn1

Esther Hoogland, de c,mm,on, el primer automóvil open source del mundo, nos informa que el proyecto ahora tiene guías y explicaciones en inglés [ver la barra celeste en la parte inferior]. Hasta hace unos días el proyecto tenía sólo explicaciones en Dutch. El proyecto viene creciendo y también han habilitado un foro para que la gente deje sus comentarios y sugerencias. Sigue algo del concepto detrás del proyecto [en inglés]:

Open Business / Negocios Abiertos: día 2, evento abierto al público

El segundo día, el evento abierto al público, transcurrió con mucha intensidad. Nuevamente en la Fundación Getulio Vargas, tuvimos oportunidad de seguir aprendiendo entre todos. Fuera de los equipos de trabajo, también concurrieron cerca de 20 interesados y profesionales. Se presentaron al público los proyectos que se están desarrollando pero esta vez se hizo más hincapié en la parte de divulgación. Pusimos más el énfasis en mostrar cómo se utilizan nuevas tecnologías para conformar y fortalecer las comunidades que producen, aprovechan y comparten bienes comunes bajo los modelos de negocios abiertos. Siguen algunos comentario sobre el segundo día del evento.

¿Se puede ser profesional en la forma de hacer negocios y mantener los emprendimientos sin depredar y clausurar los bienes comunes? El concepto de librecultura nos ayudó mucho en esta misión. Desde Bienes Comunes hace años que separamos tajantemente entre cultura e industria cultural. Si bien la industria cultural es una parte importante de la cultura, es necesario precisar que la cultura es siempre más rica que aquello que masivamente circula como parte de la industria. Por ello, es importante que al momento de pensar en los negocios abiertos, también analicemos las formas de hacer negocios y cómo estos deben estar atravesados por la responsabilidad social empresaria.

Durante el día se presentaron varios de los contenidos desarrollados en las investigaciones. Se pasó música de varios lugares [tecno-brega, anarco-punk] y también videos. Personalmente, presenté los resultados de las investigaciones y algo sobre las formas en que van evolucionando los modelos de negocios abiertos en nuestro contexto. Hubo una mesa de representantes políticos donde se discutieron temas bien interesantes sobre el rol de la política pública al momento de tener que garantizar el acceso a la cultura y fortalecer las industrias culturales.

Me gustó mucho compartir estos dos días de intenso trabajo. Viene mucho trabajo más por delante y este debe ser realizado de forma colaborativa.

La responsabilidad social empresaria y los modelos de negocios abiertos

El presente artículo explora la relación que existe entre la responsabilidad social empresaria [RSE] y los modelos de negocios abiertos [MNA]. Describe cómo esta relación comienza a definir las formas en que las empresas hacen sus negocios. Específicamente, analiza cómo se articulan estos dos conceptos con la nueva gestión estratégica de los bienes intelectuales a nivel global. Responde brevemente a la pregunta: ¿existe una nueva responsabilidad empresaria que pueda codificarse a través de modelos de negocios abiertos? Finalmente, concluye con algunas ideas sobre la eticidad al momento de hacer negocios y cómo ésta comienza a influir sobre la gestión estratégica de lo bienes intelectuales dentro de las empresas.

La responsabilidad social empresaria:

Mucho se ha debatido en las últimas décadas sobre una posible eticidad al momento de hacer negocios. Vale decir, sobre la relación más o menos conflictiva que se presenta entre los beneficios de las empresas y el cuidado de algunos bienes comunes. Muchos han visto esta relación como un oxímoron, como una contradicción en los términos. Otros, sin embargo, han visto que esta relación podía construirse de forma robusta y sin contradicciones insalvables en detrimento de estos bienes genéricos, indeterminados y de carácter común. Muchas empresas han tomando sériamente el tema.

La responsabilidad social empresaria puede definirse como la obligación que tiene toda empresa de protección de determinados bienes que tienen un carácter común. Entre estos bienes se pueden describir el medio ambiente, los bienes intelectuales, la salud, la biodiversidad, los derechos laborales, la calidad de vida o los derechos de las generaciones futuras. Con mayor o menor precisión, el concepto se basa en la idea de un desarrollo sostenible en el tiempo y procura una eticidad que se ubica más allá de los negocios, del lucro o, incluso, de las cargas legales propiamente dichas.

La RSE y los modelos de negocios:

Si bien existe un notorio abuso con el concepto, está claro que la RSE se encuentra lejos de la caridad, las donaciones o el apoyo comunitario que pueda hacer una empresa. La RSE, claramente, no es ni casual ni transitoria. Por el contrario, puede definirse como una parte constitutiva de la forma de hacer negocios de una empresa. En este sentido, la RSE es parte constitutiva de los modelos de negocios. La RSE se inserta en la toma de decisiones estratégicas de las empresas y alcanza toda la cadena de producción de valor; proveedores, socios, outsourcing, clientes.

Los modelos de negocios sirven como un mapa donde se puede observar cómo las empresas, sus proveedores y los clientes desarrollan negocios. Permiten observar cómo una empresa produce, retiene y comercia el valor a sus clientes. Además de traducir la forma de hacer negocios, su modelización también permite codificar la forma en que los negocios van a producirse. De allí que, los modelos de negocios permitan diseñar estratégicamente como serán las formas de hacer negocios de las empresas.

Los modelos de negocios abiertos:

El desarrollo de las tecnologías digitales y el crecimiento de Internet [como una red abierta, distribuida y de pares] cambió las formas de creación, producción, distribución, comercialización y regulación del valor a nivel mundial. Específicamente, cambió las formas de regulación y gestión de los bienes intelectuales. Las empresas no fueron una excepción. La producción de valor y la innovación en el ámbito empresarial comenzó a requerir cada vez más colaboración entre diferentes redes de actores y un tratamiento diferencial de los bienes intelectuales en la cadena de valor.

Estas tendencias favorecieron el desarrollo de modelos de negocios con un carácter más flexible, con un carácter más abierto. Modelos más abiertos en relación al tratamiento y gestión de los bienes intelectuales. Estos modelos abiertos no utilizan el derecho de autor sólo de una forma restrictiva, sino que hacen un uso estratégico de los bienes intelectuales para articular clientes, proveedores o competidores en la producción colaborativa del valor. Los modelos de negocios abiertos superan el dilema entre restringir o compartir, entre excluir o incluir a quienes están por fuera de la firma.

Hacia una gestión estratégica y ética de los bienes intelectuales:

Los modelos de negocios abiertos son una invitación a compartir, a colaborar y a pensar en alianzas estratégicas para hacer negocios. El diseño de negocios abiertos permite compartir y liberar estratégicamente la propia información, los bienes intelectuales, para producir valor de forma distribuida. De allí que en la gestión de los bienes intelectuales aparezca la relación entre la responsabilidad social empresaria y los modelos de negocios abiertos. ¿Existe una nueva RSE que se codifique en los modelos de negocios y se refiera a la gestión de los bienes intelectuales?

La gestión estratégica de la reserva/liberación de los bienes intelectuales comienza a ser parte de los modelos de negocios. Los modelos de negocios abiertos incluyen un fuerte componente ético en el tratamiento de estos bienes. La responsabilidad social empresaria comienza a estar presente de forma directa en las empresas que gestionan estratégicamente el valor intelectual. Así, en una parte importante, los modelos de negocios abiertos codifican esta eticidad al hacer negocios. Es una responsabilidad social empresaria al gestionar estratégicamente los bienes intelectuales.

Algunas ideas más para continuar la discusión:

La responsabilidad social empresaria sirve para recordar que las firmas deben respetar también obligaciones éticas y operativas. En muchos casos éstas son tan o más importantes que las cargas legales, administrativas o corporativas. Además de la clara conveniencia en la produccion y comercialización de valor de una forma distribuida, vía la RSE los modelos de negocios abiertos comienzan a codificar variables éticas para gestionar bienes intelectuales. El tratamiento abierto y libre en la gestión de los bienes intelectuales muestra esta nueva eticidad. La empresas comienzan a discutir y diseñar estratégicamente sus modelos de negocios pensando en libertades, formatos, estándares, licencias y, en suma, en un ambientalismo sobre los bienes intelectuales.

El Proyecto ALBA: hacia el desarrollo de un modelo de negocio abierto en la gestión educativa

En los últimos días de diciembre de 2006 se presentó en sociedad la primera versión beta del Proyecto ALBA. Más de un año de trabajo y planificación entre la empresa Open Computación S.A. y varios emprendedores y profesionales del contexto local dieron como resultado una herramienta informática común para avanzar progresivamente hacia una gestión más simple y dinámica de los establecimientos educativos. El presente artículo analiza cómo estos emprendedores diseñaron el proyecto y lo implementaron sobre la idea de los ‘modelos de negocios abiertos’. El trabajo describe brevemente las motivaciones iniciales del Proyecto, su presente y los próximos pasos frente a la gestión estratégica de los establecimientos educativos en Argentina.

¿Qué es el Proyecto ALBA?:

El objetivo principal del Proyecto ALBA es el desarrollo de un ‘Sistema Informático Abierto de Gestión Unificada para Unidades Educacionales’ en la República Argentina. ALBA fue producido a partir de información relevada a los responsables del sector educativo y diseñado para mejorar la administración cotidiana de las instituciones educactivas de todo el territorio nacional. Inicialmente, el Proyecto ALBA se enfrentó con la necesidad de estos establecimientos de contar con sistemas y bases de datos unificados que resuelvan sus necesidades concretas y atiendan a una gestión integral.

Los impulsores de ALBA consideran que un buen aprovechamiento de las tecnologías digitales implica el desarrollo de herramientas robustas, confiables, flexibles y modulares que resuelvan la fragmentación y redundancia innecesaria de la información. ALBA ofrece una plataforma común de gestión centralizada que permite a los responsables de los establecimientos educativos una administración más sencilla y ágil. ALBA se desarrolló mediante diferentes módulos ensamblables y su primera versión beta cubre tres grandes funciones:

[a] Gestión de Alumnos: elabora un legajo del alumno que articula información administrativa (los datos personales), el desempeño escolar (notas, asistencia, seguimiento docente, etc.) e información complementaria (como vacunas o exámenes médicos);

[b] Gestión de Docentes: contempla la información básica de los profesionales docentes, vale decir sus asistencias, horarios, materias dictadas y demás actividades;

[c] Gestión de las Unidades Educacionales: integra la información de los docentes (horarios, asignación de materias, asistencia), los alumnos (notas, asistencia, legajos, etc) y toda la información relativa al establecimiento educativo (espacios).

¿Cómo y para qué fue pensado ALBA? Breve historia de su nacimiento:

En el año 2005 varios emprendedores y profesionales argentinos dedicados al desarrollo de soluciones informáticas se reunieron para desarrollar un proyecto sobre gestión de establecimientos educativos. Los actores iniciales tenían una visión común sobre la producción libre del software y, en tal sentido, se asociaron a través de acuerdos operativos y éticos. De las sucesivas reuniones y de estos acuerdos iniciales surgió el Proyecto ALBA. A través de la empresa Open Computación Sociedad Anónima el Proyecto fue presentado a la convocatoria de Proyectos Federales de Innovación Productiva.

El Proyecto fue pre-seleccionado y confirmado en diciembre de 2005 como proyecto con financiamiento total [ver abajo resolución SCTIP 1888]. Gracias a esta adjudicación se le otorgó al Proyecto ALBA un Aporte No Retornable (ANR) con un presupuesto de un total de $ 265.440 [de los cuales $ 155.532 fueron aportados por el Cofecyt]. Si bien el proyecto está siendo dirigido desde Buenos Aires, a través de Open Computación S.A, sus integrantes y desarrolladores estiman que en un futuro cercano el mismo superará el alcance nacional y, probablemente, también producirá algunos aportes en el plano regional.

Una red de actores para el Proyecto ALBA:

Luego de estos primeros pasos iniciales el Proyecto ALBA se transformó rápidamente en algo más que un grupo de emprendedores y profesionales detrás de un proyecto común. A los pocos meses se fue componiendo un entramado heterogéneo de actores, artefactos y sus relaciones sociales, económicas y políticas. Al momento del lanzamiento de la versión beta el proyecto puede verse compuesto por diferentes redes de actores:

[a] Empresas y emprendedores: dentro de las empresas que participan del proyecto se encuentran Open Computación S.A. y el resto de los emprendedores que se sumaron a través de ella. Sin embargo, debido a la arquitectura del proyecto, rápidamente se han sumando nuevos profesionales con una visión común sobre la producción libre del software;

[b] Organismos del Estado: el Estado Nacional financió el proyecto a través del Consejo Federal de Innovación Productiva. Sin embargo, a nivel estatal también debemos incluir a todos los establecimientos educativos de enseñanza pública que van formando las pruebas piloto y están instalando ALBA para su gestión;

[c] ONGs: entre las ONGs que participan y dan avales al proyecto se encuentran la Asociación Civil Software Libre Argentina [SOLAR], la Fundación Innova-T para la innovación y transferencia de tecnología [Innova-T] que sirvio como U.V.T, la Asociación de Escuelas Privadas Infantiles, Jardines Maternales y de Infantes [ASEPRI], y entre otras, el Club de Programadores de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

[d] Sindicatos: uno de los sindicatos que ha dado su apoyo al proyecto ha sido el Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de la Provincia de Buenos Aires [SUTEBA], que está colaborando en la implementación del proyecto en las unidades educacionales;

[e] Comunidades de usuarios y voluntarios: Si bien la pruebas piloto se realizan en escuelas primarias de la Ciudad de Buenos Aires, resulta necesario aclarar que también existen comunidades de desarrolladores interesadas y con una participación activa en ALBA.

Articulando empresas, estado y comunidades de software libre:

¿Cómo debe gestionarse un proyecto tendiente al desarrollo local que tiene partes de financiamiento público? La pregunta no es simple y requiere de varios niveles de análisis. Cuanto menos hay involucradas cuestiones legales, éticas, administrativas, forma de producción de valor, cuestiones tecnológicas. Más allá de la producción de una herramienta útil para la gestión de las escuelas, ALBA también fue pensado y diseñado para la obtención de beneficios económicos. En su fase comercial el Proyecto ALBA está basado en un modelo de negocio que articula varios elementos complejos. Uno de estos elementos consiste en la vinculacion entre diferentes actores y las formas distribuidas en que los mismos se organizan.

En ALBA se identifican diferentes grupos distribuidos que programan, documentan experiencias, ofrecen servicios, promocionan el proyecto, traducen o implementan soluciones. Según los actores que conforman ALBA esta forma de organización permite la creación de nuevos proyectos, enfatiza el desarrollo nacional [y regional] y lo hace de una forma descentralizada. En tal sentido, el Proyecto ALBA genera un ambiente de participación distribuida donde se destaca la articulación entre la empresa, el Estado y las organizaciones de la sociedad civil. ALBA puede definirse como un caso de ‘financiamiento público de una iniciativa privada pero con fines comunes’.

Las licencias libres y los modelos de negocios abiertos:

Además del tipo de interacción entre diferentes actores el Proyecto ALBA tiene otro elemento importante que define su modelo de negocio. Otro punto a destacar se relaciona con las formas de producción, distribución y comercialización del valor producido. En este sentido, ALBA fue diseñado como un proyecto bajo licencias libres. En otras palabras, está basado en el concepto de copyleft, en el acceso libre al conocimiento, en las formas de producción colaborativa del valor y en las formas abiertas de utilizar el derecho de autor.

El software se produjo de forma colaborativa y se liberó bajo la Licencia Pública General de la Fundación para el Software Libre [GNU/GPL por sus siglas en Inglés]. Esto implica que la empresa no cobra por la distruibución libre ni por sus actualizaciones de la misma. En ALBA el concepto de libertad y apertura en todo el proceso interno de producción y posterior comercialización es un valor ético en sí mismo. Desde ALBA no sólo se propone el licenciamiento libre [GPL] sino que éste se da sin doble licenciamientos ni asociaciones-partners pagos a mediano plazo. Para el Proyecto ALBA el software libre crea un mercado de servicios informáticos también libre.

En el mismo sentido, los contenidos del Proyecto, sus manuales, las documentaciones e instructivos, al igual que las diferentes obras de su página web, están todas liberadas bajo una licencia de la ONG Creative Commons [Atribución - CompartirDerivadasIgual 2.5 Argentina]. Estas licencias permiten la libre circulación de las obras por Internet y, sobre todo, permiten que el proyecto ALBA pueda ser utilizado y actualizado constantemente por los actores que tengan voluntad y capacidad para hacerlo. Este tipo de licencias garantizan que todas las obras que se deriven del proyecto ALBA vayan a quedar libres y que cualquiera pueda aprovecharlas con cualquier fin: incluyendo los fines comerciales.

Muy bien, pero … ¿dónde está el negocio?:

Open Computación S.A. tiene una reconocida experiencia comercial de más de 5 años en el mercado de los servicios informáticos y posee más de 300 clientes importantes. Varios de estos clientes se ubican en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en el Conurbano Bonaerense y son establecimientos educativos dónde la empresa brinda diferentes servicios informáticos. El modelo de negocio de Open Computación S.A está basado en la prestación de servicios informáticos relacionados con las aplicaciones diseñadas en ALBA. El desarrollo mismo del proyecto y, sobre todo, el modelo de negocio abierto que utiliza Open Computación S.A le permite ampliar tanto su red de clientes como los servicios informáticos que puede prestarles.

Como desarrolladora del proyecto ALBA Open Computación S.A. posee una inmejorable posición para ofrecer estos nuevos servicios y, a su vez, nutrirse rápidamente de lo que otros estén ofreciendo bajo licencias libres. De esta forma, el modelo de negocio abierto optimiza la competencia sin necesidad de excluir o restringir a otros actores de la posibilidad de un crecimiento común y sostenido en el tiempo. Este modelo promueve la competencia al mismo tiempo que permite la creación de un valor que es común para todos los participantes, incentiva la creación de nuevos emprendimientos y, sobre todo, favorece el desarrollo de pequeñas y medianas empresas [PyMEs] orientadas a servicios informáticos.

En este sentido, el Proyecto ALBA pueden ser re-utilizado y optimizado por Open Computación S.A., el grupo de emprendedores que lo han creado, el mismo Estado Argentino que lo ha financiado, los mismos establecimientos en los que funciona y también por otras empresas y usuarios que quieran producir y competir en el mercado de servicios informáticos para el sistema educativo en Argentina. Sin dudas, esta fue una de las fortalezas del proyecto ALBA a la hora de cumplir con los objetivos propuestos por la convocatoria gubernamental; justamente, el aumento de la capacidad productiva de las PyMEs de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

¿Cómo sigue el Proyecto ALBA?:

Al igual que todo proyecto basado en un modelo de negocio abierto, ALBA tiene uno de sus puntos fuertes en alcanzar un crecimiento sostenido que redunde en beneficios comunes. Ya con independencia de los aportes y subsidios públicos, ALBA está entrando rápidamente en una segunda fase que podría caracterizarse como de distribución y comercialización. Según los integrantes de ALBA el futuro de la iniciativa pasa por los siguientes puntos estratégicos:

[a] Desarrollo de nuevas herramientas para la gestión e integración de nuevos módulos [como bibliotecas, contabilidad, mantenimiento, entre otros,];

[b] Mayor cantidad de establecimientos que prueben e intalen ALBA tanto en la C.A. de Buenos Aires y el Conurbano como en las diferentes provincias [a través de terceras empresas]; los impulsores estiman que de los 8.500 colegios de la Ciudad y el Gran Buenos Aires [tanto públicos como privados], en los primeros años van captar el 1% [cifra que volvería rentable el proyecto];

[c] Desarrollo de nuevos servicios orientados a los establecimientos educativos que de una respuesta integral desde el punto de vista del mercado informático; entre otros hosting, aplicaciones Web 2.0, mantenimiento, adptaciones y venta de hardaware;

[d] Se proyecta trabajar con unidades académicas, centros de investigación, organizaciones de la sociedad civil dedicadas a la producción colaborativa de contenidos bajo licencias libres para la capa de contenidos del sistema educativo.

Un grupo de trabajo que proyecta un horizonte lejano:

Factores como el acceso amplio a Internet, las arquitecturas de producción distribuida, el diseño de sistemas experimentales y abiertos y, entre otros, el uso de licencias libres permiten la existencia, desarrollo y retroalimentación de los modelos de negocios abiertos. El Proyecto ALBA posee un modelo abierto que se basa en la colaboración, reivindica la sinergia, fomenta la competencia pero rechaza enérgicamente la dependencia hacia los monopolios. Según sus creadores, ALBA no termina con una versión estable del sistema de gestión. Por el contrario, su modelo recrea una dinámica basada en nuevos servicios que retroalimenta el desarrollo y calidad del Proyecto. En ALBA se relacionan estrechamente el productor y el usuario. Ambos son parte del mismo proceso colaborativo a largo plazo.

ALBA busca que estas estrategias de colaboración se expandan hacia otras redes sociales. Por ello, el grupo de trabajo también propone esta forma abierta de hacer negocios para sus nuevos emprendimientos. En este sentido, buscan complementar y expandir el modelo con otras herramientas que apunten al trabajo colaborativo con los alumnos y a la comunicación de estas instituciones involucradas con el resto de la comunidad. En este sentido, parte del éxito de ALBA dependerá de la ampliación y optimización de su modelo de negocio abierto. Dependerá directamente de la capacidad que tengan de convocar a nuevos participantes, quienes a su vez, puedan a través de ALBA, plantearse una actividad productiva en sus propios espacios.

El Proyecto ALBA esta basado en una ética que a un mismo tiempo busca la comunión entre los interés particulares y el interés general. Ha generado un ambiente de participación distribuida donde se obtiene un financiamiento público de iniciativas privadas pero que tienen fines comunes a largo plazo. El Proyecto ALBA proyecta un horizonte lejano. Un horizonte donde se puedan aprender las formas de producir y comerciar que están vinculadas al respeto de las libertades de toda sociedad democrática. Es cierto, un horizonte lejano, pero a la vuelta de cualquier esquina.